Le gusta la libertad que respira
Cuando el otoño roba las hojas, y las hace volar.
Le gusta esa libertad de pájaro,
Y quisiera poder un día al sol acercar.
El azul lo mira desde arriba, inmenso.
Y el verde llano lo acuna desde abajo
Y ambos lo encierran, está inmerso.
Pero le gusta esa libertad.
Le gusta esa libertad
El viento le choca en la cara
Le arranca algo, lo sabe, quiere más.
Le trae otras cosas, y se va.
Lo hace vivir, lo sabe matar.
Y el campo le hace sentir fuera,
Y adentro lo habita el dolor,
De la sombra persistente se quiere liberar.
Le gusta esa libertad del pájaro que viene y va,
Quisiera ser transitorio en su propio cuerpo,
Y quisiera, sabe bien,
El recuerdo y el fuego apagar.